Cómo encontrar tu voz como escritor en ocho pasos
Estás decidido a publicar un libro este año y, finalmente, has avanzado con el manuscrito. Pero cada vez que lo relees, algo no cuadra. Está bien escrito, pero no suena a ti. Parece que estuvieras imitando a alguien más, o peor aún: tu texto es tan genérico que cualquiera podría haberlo redactado. Si eres un experto en tu tema y carismático en persona, ¿por qué tu escritura se siente distante y aburrida? Si tienes una historia potente que contar, ¿por qué no logras transmitir esa intensidad en el papel? La respuesta es simple: porque todavía no has encontrado tu voz como escritor.
Este es uno de los mayores desafíos para los autores novatos: definir un estilo propio. Ese elemento intangible que hace que un libro no solo esté escrito correctamente, sino que sea auténticamente tuyo. Que refleje tu personalidad, fortalezca tu marca personal y conecte genuinamente con tus lectores. Y en este artículo te voy a contar cómo lograrlo.
¡Hola! Soy Laura Suárez Samper. Emprendedora, especialista en marketing de autoridad y editora de libros. Desde hace más de 10 años ayudo a emprendedores, profesionistas independientes, expertos y escritores a publicar un libro. Trabajo con Autores del Mundo, la editorial número uno de América Latina en servicios de autopublicación.
Muchos escritores principiantes se quedan atrapados en dos extremos: o intentan imitar a sus autores favoritos y pierden su esencia, o se bloquean porque su estilo no aparece mágicamente en el primer borrador. Pero quiero decirte algo: tu voz ya existe. Solo necesitas las herramientas adecuadas y un poco de orientación para identificarla, desarrollarla y expresarla con confianza en cada página.
Qué es la voz del escritor
Tu voz como escritor es esa combinación única de elementos que hacen que tu forma de escribir sea reconocible y distinta. No se trata de un solo componente, sino de cómo ordenas y combinas las palabras, cómo construyes las oraciones, cómo defines tu tono, el ritmo de tus frases, tu vocabulario y las expresiones que usas.
Pero ojo, el estilo de un autor va más allá de la técnica. También refleja su forma de ver el mundo, sus experiencias, su actitud, sus giros lingüísticos favoritos y hasta sus manías. Todos estos elementos trabajan juntos para crear un estilo consistente y singular.
Por ejemplo, ¿escribes frases cortas, directas, que transmiten urgencia o determinación? ¿O prefieres un ritmo más pausado, con oraciones largas que permiten al lector sumergirse en tus ideas? ¿Usas paréntesis y guiones largos para incluir comentarios al margen? ¿Te gustan las metáforas? Todos estos son rasgos de tu estilo. Y aunque tu tono puede variar de acuerdo a tu audiencia –más académico para un ensayo, quizá más desenfadado para una memoria personal–, tu voz de fondo debe ser siempre auténtica.
Meg Rosoff, una famosa autora de novelas juveniles, define la voz del escritor como "el reflejo más profundo posible de quién eres". Y luego añade: "el trabajo de tu voz no es seducir, halagar o hacer oraciones bien construidas. En tu voz, tus lectores deberían poder escuchar el contenido de tu mente, de tu corazón, de tu alma".
10 pasos para encontrar tu voz como escritor
Ahora que tienes en claro qué es la voz de un autor, la gran pregunta es: ¿cómo la encuentro? Y existe una sola manera de hacerlo: practicar y trabajar en ser lo más honesto posible con quién eres y cómo dirías las cosas. Para algunos escritores, esto resultará en una escritura minimalista y directa; para otros, en un estilo más coloquial o una prosa recargada.
Desarrollar un estilo propio significa también desarrollar un entendimiento profundo de quién eres y cómo quieres comunicarte con el mundo. Quizá ya conozcas bien esa voz, o tal vez solo aparezca en ciertos tipos de textos. Los siguientes 10 ejercicios están diseñados para ayudarte a encontrarla y conectarte con ella mientras escribes.
Paso #1. Date tiempo (mucho tiempo)
Quiero ser clara desde el principio: desarrollar tu voz como escritor no es algo que vas a lograr en dos semanas probando diferentes estilos y eligiendo el que más te guste. Esto no es una carrera corta de velocidad, es un maratón. Vas a encontrar tu voz auténtica con miles de palabras escritas, con ensayo y error, con el hábito sostenido de sentarte a escribir incluso cuando no te sientas inspirado. No hay atajos.
El primer paso es familiarizarte con tu propia forma de escribir y reconocer qué partes son genuinamente tuyas y cuáles son "equipaje prestado" de otros autores que admiras. No está mal tomar elementos de escritores que han capturado tu atención –todos lo hacemos al principio–, pero depender excesivamente de los recursos de otros terminará por obstaculizar tu desarrollo. Ray Bradbury lo dijo mejor que nadie en su libro Zen en el arte de escribir. "Después de millones de palabras de imitación, cuando tenía veintidós años, finalmente logré el avance: me relajé hacia la originalidad con una historia de ciencia ficción que era completamente mía", confesó.
Aprender a distinguir cuándo estás emulando el estilo de alguien más versus cuándo estás construyendo un enfoque basado en tus propios instintos de escritura es difícil. Y sí, se supone que sea difícil. La buena noticia es que cada vez que escribes con intención, honestidad y mucha paciencia te acercas un paso más a esa voz que solo tú puedes tener.
Paso #2. Lee mucho (y lee críticamente)
Este consejo es de Stephen King. En una entrevista con la revista The Atlantic, King fue directo: la clave para encontrar tu estilo está en leer intensamente y de forma crítica, y luego escribir mucho.
Cuando lees a otros escritores –buenos y malos–, empiezas a entender qué funciona y qué no. Comienzas a ver cómo usan el lenguaje para crear significado, cómo construyen tensión, cómo manejan el ritmo, cómo eligen las palabras precisas en el momento justo. Y en el caso de los autores de no ficción, debes prestar atención a cómo explican conceptos complejos, cómo cuentan una historia y cómo mantienen el interés del lector.
Este otro consejo viene de Zadie Smith, una de las voces más originales de la literatura contemporánea. En un artículo que publicó en The Paris Review explicó que cuando empezó a escribir imitaba a sus autores favoritos. Copiaba su estructura de oraciones, su elección de palabras y su uso del diálogo. Y después tomaba lo que había aprendido y lo aprovechaba para crear algo únicamente suyo.
Porque claro, leer no es suficiente. La lectura te enseña, pero es la escritura diaria la que afila tu oficio. Es escribiendo todos los días —incluso cuando no te sientes inspirado, incluso cuando crees que lo que sale es pura basura— como aprendes a expresarte con más efectividad en la página. Tu voz no aparece por pura inspiración, se revela después de miles de palabras escritas con intención.
Paso #3. Domina las reglas de la escritura (para después romperlas)
Para desarrollar tu voz como escritor también necesitas conocer y manejar la técnica de la escritura. La estructura de un texto, la gramática, la puntuación, el manejo de diálogos, la construcción de escenas –todos estos elementos son la arquitectura sobre la que se construye una forma de escribir.
No puedes romper las reglas con estilo si primero no sabes cuáles son y por qué existen. Piénsalo así: los grandes músicos de jazz improvisan con libertad absoluta, pero antes pasaron años estudiando escalas, armonía y técnica en la ejecución de un instrumento. Lo mismo aplica para la escritura. Cuando entiendes cómo funciona una oración subordinada, cuándo usar punto y coma en lugar de una coma, cómo construir tensión narrativa o cómo revelar información de forma gradual, entonces puedes decidir conscientemente cuándo desviarte de esas convenciones para crear un efecto específico. Esa desviación intencional es parte de tu voz; la desviación por ignorancia solo es un error.
Consejo práctico
Lee libros para escritores principiantes para mejorar tu técnica, como La cocina de la escritura de Danial Cassany o Escribir ficción de los profesores del Gotham Writers' Workshop. Únete a grupos de escritores, talleres literarios o comunidades en línea donde puedas recibir una retroalimentación constructiva y honesta sobre tu trabajo. Usa herramientas como Grammarly o Quillbot (con versión en español), o ProWritingAid y Hemingway Editor (solo disponibles en inglés) para identificar patrones en tu escritura que podrías mejorar. Pero recuerda: estas herramientas te pueden ayudar a pulir la técnica, no a encontrar y desarrollar tu voz como escritor. Eso solo lo podrás hacer tú, escribiendo día a día.
Paso #4. Amplía tu vocabulario
Un vocabulario rico y variado es una herramienta esencial para cualquier escritor. Pero aquí viene una advertencia: no se trata de usar palabras rebuscadas para impresionar a nadie, sino de tener más opciones a tu disposición para expresar exactamente lo que quieres decir. La diferencia entre "triste" y "melancólico" o entre "caminar" y "deambular" puede parecer pequeña, pero son esas sutilezas las que definen una voz literaria.
La clave está en incorporar nuevas palabras de forma orgánica, no forzada. Mark Twain lo dijo perfectamente: "la diferencia entre la palabra casi correcta y la palabra correcta es la diferencia entre la luciérnaga y el relámpago". Tu trabajo es conocer suficientes palabras para poder elegir el relámpago cuando lo necesites, y no llenar tu texto de luciérnagas disfrazadas. Un vocabulario amplio te da flexibilidad y matices; un vocabulario pretencioso solo aleja al lector.
Consejo práctico
Mientras lees (algo que ya deberías estar haciendo mucho, según el consejo #2), mantén un cuaderno o aplicación de notas digitales para registrar las palabras nuevas que encuentres. No te limites a copiarlas; investiga sus significados, sus connotaciones y los contextos en los que funcionan mejor. Luego, intenta usarlas en tus propios textos hasta que se sientan naturales, no insertadas a la fuerza. La lectura es tu mejor aliada en esto: los grandes escritores te enseñan no solo palabras nuevas, sino cómo usarlas con elegancia y propósito.
Paso #5. Conecta con tus pasiones más profundas
Esos intereses que encienden tu sangre, que te hacen sentir vivo, pueden ser elementos clave de tu voz como escritor. Tus obsesiones personales –sean cuales sean– tienen el poder de inyectar energía auténtica a tu escritura.
La escritora argentina Mariana Enríquez, autora de novelas como Nuestra parte de noche y Cómo desaparecer lentamente, asegura que para ella la música es más importante que la literatura. Y que necesita escribir con música de fondo, ya que le resulta fundamental para el proceso creativo. Stephenie Meyer, autora de Crepúsculo, ha mencionado que mientras escribía ese libro y los otros tres que le siguieron escuchaba a la banda de rock británica Muse, lo que influyó en la atmósfera de la saga.
Las pasiones silenciosas también funcionan. Piensa en Emily Dickinson y su amor por la naturaleza, que se refleja en su poesía y en su colección de plantas silvestres prensadas, que aún se puede ver en la Biblioteca Houghton de Harvard.
Casi todo libro de ficción y no ficción refleja una pasión. Tu voz como escritor debe ser capaz de expresar esa intensidad, ya sea el impulso por resolver un crimen, escalar una montaña traicionera, concientizar sobre el problema de la salud mental o triunfar como emprendedor. Inserta tu propia pasión en esta lista. Cuando escribes desde lo que realmente te importa, tu voz se vuelve inconfundible.
Paso #6. Busca inspiración en los lugares más inesperados
Como autor, tu estilo se nutre de todo lo que observas, sientes y experimentas. La inspiración no llega solo cuando te sientas frente a la computadora con las manos sobre el teclado; llega cuando ves a una pareja discutiendo en el metro, cuando escuchas una frase extraña en la fila del supermercado, cuando recuerdas algo que te dijeron hace diez años y de repente entiendes su verdadero significado. El mundo que te rodea –con sus emociones, contradicciones, belleza y fealdad– es una mina inagotable de material para tu escritura.
La inspiración también vive en los libros, las películas, el arte, la música, los podcasts y las conversaciones cotidianas. Un cuadro de Frida Kahlo puede desatar una reflexión sobre el dolor y la resiliencia. Una conversación en el café puede regalarte el diálogo perfecto para tu personaje. Un documental sobre algo completamente ajeno a tu área puede conectar ideas que nunca imaginaste juntas. La clave está en mantener tus sentidos alerta y permitirte explorar ideas inusuales sin juzgarlas de inmediato. Las mejores ideas a menudo llegan disfrazadas de tonterías.
Consejo práctico
Lleva siempre contigo un cuaderno de inspiración (no subestimes el poder de lo analógico y regálate además una bonita pluma). Anota pensamientos sueltos, observaciones sobre personas, fragmentos de conversaciones que te parezcan interesantes, imágenes que te impacten, preguntas que no tengan una respuesta inmediata. No necesitas escribir párrafos completos; a veces una frase, una palabra o una pregunta es suficiente. Cuando tengas bloqueos creativos o no sepas qué escribir, regresa a ese cuaderno. Ahí encontrarás esas chispas de inspiración que capturaste cuando tu mente estaba más abierta y receptiva.
Paso #7. Muévete hacia zonas peligrosas
Este consejo es de Benjamin Percy, escritor de novelas y cómics, conocido por su estilo audaz y visceral. En una colaboración para Literary Hub, Percy afirma que para encontrar tu voz como escritor necesitas "encontrar lo que se siente peligroso". Esto no significa que debas escribir necesariamente sobre temas controversiales o polémicos. Significa que debes empujarte fuera de tu zona de confort y explorar territorios nuevos.
¿Qué te da miedo contar? ¿Qué temas te hacen sentir vulnerable o expuesto? Es ahí donde deberías explorar. Cuando tomas riesgos en tu escritura –cuando expresas lo que te incomoda, lo que te avergüenza, lo que te obsesiona pero nunca te has atrevido a poner en palabras– descubres cosas sobre ti mismo y sobre tus capacidades como escritor. Esa incomodidad, ese nerviosismo que sientes al escribir sobre ciertas cosas es señal de que estás tocando algo real, algo auténtico.
Paso #8. Escribe, escribe y vuelve a escribir
Cualquier logro significativo en la vida –incluyendo encontrar tu voz única– solo llega a través del trabajo constante, el tesón y la paciencia. No hay ritual mágico, no hay curso express, no hay fin de semana intensivo que pueda hacer aparecer tu estilo en horas. La única forma de llegar ahí es escribir, fallar, corregir y volver a escribir. Una y otra vez. Miles de veces.
Malcolm Gladwell popularizó la regla de las 10,000 horas para dominar cualquier habilidad. No necesitas obsesionarte con el número exacto, pero el principio se mantiene: la repetición deliberada es lo que separa a quienes hablan de escribir de quienes realmente escriben. Cada sesión de escritura –incluso las malas, especialmente las malas– te enseñará algo sobre tu estilo. Cada error que cometes y reconoces es un paso hacia la claridad. No puedes pulir lo que no existe, así que primero tienes que crear el material bruto, por imperfecto que sea.
Consejo práctico
Haz un espacio en tu rutina diaria para escribir. Y considéralo casi sagrado. No importa si son 15 minutos o dos horas; lo que importa es la consistencia. Escribe de forma habitual y sin miedo a equivocarte. Porque te vas a equivocar, y está bien. Luego repasa, corrige y sé consciente de tus errores para que se vayan puliendo poco a poco. Este proceso repetitivo es el que te dará confianza y te ayudará a reconocer tu voz única.
Tu voz como escritor ya existe
Encontrar tu estilo es un proceso continuo de autoconocimiento, práctica y honestidad contigo mismo. No se trata de inventar una personalidad literaria desde cero ni de copiar lo que funciona para otros autores. Se trata de escribir lo suficiente –con intención, con valentía, con curiosidad– hasta que lo que veas en la pantalla suene genuinamente a ti.
Los ocho consejos que comparto aquí no son una fórmula mágica, pero sí un mapa confiable. Date tiempo para desarrollar tu voz como escritor sin presionarte por resultados inmediatos. Lee mucho y críticamente. Domina las técnicas de escritura para poder romper las reglas con intención. Amplía tu vocabulario sin caer en la pretensión. Conecta tu escritura con tus pasiones profundas, esas que te hacen sentir vivo. Encuentra inspiración en los lugares más inesperados. Atrévete a explorar lo que se siente peligroso. Y sobre todo, practica constantemente, porque en este camino no hay atajos.
Tu voz es única porque tú eres único. Tus experiencias, tu forma de ver el mundo, tus obsesiones y tus miedos, todo eso ya vive en ti. No necesitas compararte constantemente con otros escritores, porque cada uno recorrió su propio camino. Lo que sí necesitas es permiso para ser tú mismo en cada página, para equivocarte, para experimentar, incluso para escribir cosas horribles.
¿Y si necesitas ayuda para descubrir y afinar esa voz? Ahí es donde entra el trabajo de un editor. En Laura Emprende trabajamos con autores como tú a través de un coaching de escritura, que te ayuda a identificar, fortalecer y hacer consistente tu estilo único a lo largo de tu manuscrito. No se trata de imponerte un estilo ajeno, sino de ayudarte a ver lo que ya está ahí y pulirlo hasta que brille. Si quieres saber más, aquí te dejo mis datos de contacto.
Fotografía: Hussein Abdullah, Unsplash.
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